¿Es la obesidad una enfermedad o un desencadenante de otras enfermedades? – 04/12/2022

Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), la obesidad está clasificada como una enfermedad crónica. Por otro lado, muchos estudios en la literatura médica ya han demostrado que también es un desencadenante de la aparición de otros problemas.

Las personas obesas tienen mayor acumulación de tejido adiposo (grasa) en el cuerpo. Cuando está en exceso, la grasa produce sustancias inflamatorias que circulan por el cuerpo y generan lesiones, que pueden desencadenar el desarrollo de enfermedades, como la obstrucción de las arterias del corazón, que lleva al infarto agudo de miocardio.

Otra enfermedad muy prevalente en personas obesas es la apnea obstructiva del sueño, que también aumenta el riesgo de infarto e hipertensión. Además, el riesgo de problemas como osteoartritis, cálculos en la vesícula biliar, hígado graso, trombosis venosa, arritmias cardíacas, insuficiencia cardíaca, infecciones, depresión y cáncer también es mayor en las personas obesas.

Actualmente, se sigue utilizando el cálculo del IMC (índice de masa corporal) para identificar la obesidad. Los cálculos se hacen a partir del peso (kg) del individuo dividido por su altura (m) al cuadrado. Así, una persona que mide 1,70 m y pesa 70 kg, por ejemplo, tiene un IMC de 24,22 kg/m², lo que se considera peso normal.

La clasificación del IMC es la siguiente:

  • Peso normal = 18,5 a 24,9 kg/m²
  • Sobrepeso = 25,0 a 29,9 kg/m²
  • Obesidad = 30 kg/m²
  • Obesidad clase I = 30,0 a 34,9 kg/m²
  • Obesidad clase II = 35,0 a 39,9 kg/m²
  • Obesidad clase III = 40 kg/m² (también llamada obesidad severa o extrema)

Cabe mencionar que esta indicación de la OMS ha sido ampliamente discutida. Esto se debe a que este cálculo no tiene en cuenta factores importantes, como la cantidad de masa magra (músculos) y grasa en el cuerpo de la persona, así como la distribución de la masa grasa en todo el cuerpo.

Por lo tanto, los profesionales de la salud pueden ordenar otras pruebas para identificar una posible obesidad. Entre los exámenes se encuentran uno que mide la circunferencia abdominal, ya partir de ahí identifica el nivel de grasa visceral, ubicada cerca de los órganos y considerada más dañina para la salud.

Otro método muy utilizado es la llamada bioimpedancia, una prueba que utiliza la conducción eléctrica de bajo voltaje en el cuerpo, separando lo que es agua y lo que es grasa, dando un resultado más preciso en cuanto a la cantidad de masa magra y grasa en el cuerpo. También se puede utilizar la densitometría, un examen muy utilizado para evaluar la osteoporosis. La prueba es capaz de identificar, en detalle, la composición corporal para llegar a un diagnóstico más correcto.

Y por más que la persona sea obesa, pero con la salud al día, es decir, todos los exámenes con valores normales, se necesita atención. Al fin y al cabo, debido al proceso inflamatorio que provoca el exceso de grasa en el organismo, este puede, a medio y largo plazo, desarrollar algunas de las enfermedades antes mencionadas.

Por eso, es importante buscar un especialista, ya sea endocrinólogo, nutricionista o nutricionista, para trazar un plan con el fin de salir del nivel de obesidad. Vale la pena recordar que la pérdida de peso no tiene nada que ver con la estética, pero es la principal forma de evitar que aparezcan problemas.

Fuentes: Cristina Bergmann Trichesendocrinólogo del Hcor, en São Paulo; Joao Vicente da Silveiradoctor en cardiología y médico del Hospital Sírio Libanês, en São Paulo; Renán Montenegro Juniorendocrinólogo del HUWC-UFC (Hospital Universitario Walter Cantídio de la Universidad Federal de Ceará), que forma parte de la Red Ebserh (Empresa Brasileña de Servicios Hospitalarios).

¿Cuáles son sus principales preguntas sobre la salud del cuerpo y la mente? Envíe un correo electrónico a la [email protected] Cada semana, los mejores expertos responden aquí en Viva bien.

Add Comment